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Mostrando las entradas de mayo, 2018

LOS MONSTRUOS TAMBIÉN SE ENAMORAN…

LOS MONSTRUOS TAMBIÉN SE ENAMORAN…
I

Una vez escribí en las paredes del viento el mensaje donde nos encontraríamos frente a frente, historia con historia, baldosas de recuerdos que hemos transitado sin el otro pero coincidiendo a tiempo en la plazoleta imaginaria del mismo encuentro no pactado donde nos miraríamos sin usar los ojos, contemplando quienes somos ante los cuatro ojos del amor que nos observa furtivamente, escondido, entre sombras y papeles, propaganda callejera y periódicos; paseando por las calles, en la senda del tiempo, con pasos lentos, desencajados, a veces con dolor, con dolor, con dolor...
Encontrarnos y tenernos frente a frente, saber que nos observamos... tragar saliva, dejar que los nervios sigan permitirnos sentir; mentirnos sobre nuestros defectos, esconder un poco nuestros temores, guardar el silencio necesario sobre nuestro pasado...
saber que los monstruos también se enamoran.


II

No tienes idea de todo el valor que reuní para sonreírte, las manos se me inquietaron, las palabras est…

ELLA SE LLAMA CIRSE (#CazandoMusas)

Cirse estaba sentada sobre la vereda, su mente estaba hecha un nudo; el calor se desprende del sol para llegar a su rostro, observó aves, observó a un perro vagabundo que andaba en busca de su comida dentro de las bolsas de basura de los vecinos; respiró, sólo respiró profundamente, cerró los ojos y metió su mano dentro de sus bolsillos del pantalón para sacar sus audífonos, los conectó a su teléfono, abrió el reproductor. Pensó, pensó qué escuchar, pensó tanto lo que debía reproducir para calmar a sus ángeles y a sus demonios que tenía dentro de su mente: ‘cuentas por pagar, la llamada que no llega, los mensajes que se perdieron, el dinero en su bolsillo, las monedas que se han caído, su mirada ante el espejo, una familia que le agobia con las preguntas de siempre, aquella blusa que quiere, y un sinfín más de cosas que no la dejan en paz’. Quería paz. Volvió a suspirar, se colocó los audífonos, siempre equivocándose cuál es la R y cuál es la L; pensó en que el azar decidiría su estad…