viernes, 28 de agosto de 2015

VIENTO, DIOSA Y FUEGO (#CazandoMusas)

Enciendes el viento
al andar libre
como volando en cada paso,
resplandeciendo tus lunares,
flores de fuego destellando
entre la arena blanca de tu piel;
mis ojos van como cuervos
a posarse en las ramas de tu cabellera,
sentir sin distancia
los aromas que se desprenden
de tus labios, de las comisuras
entre tus mejillas
y juro ante lo sagrado
que me saben a manzanas;
siento en mi boca el jugo
de tus besos, siento mis manos inquietarse
para ir hasta tu rostro,
tomarlo, ser yo lo último que veas
antes de que cierres los ojos
para irnos juntos, extinguirnos
de entre este tiempo y espacio
al mundo donde se refugian
los besos robados.
Excitar mis pensamientos
sabiendo que la imagen de mí
se degusta debajo de tus ojos,
haciendo el amor a tus memorias
con las sensaciones despertadas
mientras que el beso
nos va acercando,
proyectando puentes entre nosotros
para librar los abismos infinitos
que nos han separado, pretenden separarnos
pero estamos en el centro de ello
sintiendo los vientos rodearnos…
el rugir de los cielos reclamándonos,
murmurándonos al oído que saltemos
que demos juntos ese paso
para perdernos en la caída de lo oscuro
e irnos volando donde nacen las nubes,
acostarnos entre ellas,
seducir tu cuerpo con besos,
inquietarlo, excitarlo, saber que te deseo
y que este cuerpo arde en tu nombre,
proclama cientos de vidas por tu alma;
deseándote a cada instante,
sembrando en tu piel mis labios
mientras uno tus lunares
con el trazo cálido de mi lengua
que escurre su néctar para indicar
las constelaciones que se esconden en tu cuerpo;
respondes, aceptas, me aceptas... y un beso,
miles de besos como aves llegan
en nuestro lecho de nubes
para sentir a nuestro alrededor
los relámpagos hacerse, estallar juntos,
impactando en la tierra,
anunciando que estamos en los cielos
haciendo al amor con nuestro cuerpos,
dándole la forma de tus ojos, de mis labios,
de tus piernas, mis manos, tu cuerpo... nuestra alma
que se posa como una diosa de ropajes de fuego,
siendo nosotros, nuestras almas, una sola, fusionada.
Un instante fugaz donde vamos bajando
de a poco de entre las nubes,
dejando colgados varios sueños
en las formas que vamos tocando;
llegar a la tierra, sentir en los pies
la frescura de la grama, la humedad de la tierra
y sentimos que nuestra alma fusionada
se presenta ante nuestros ojos
para separarse, dejando un corazón
al habernos juntado las manos
como si el hacernos uno, fuera la hermosa plegaria
que hace respirar al mundo, bailando libres
con la luz y la noche, un embrujo
donde el destino es para nosotros
porque al hacernos el amor
escribimos el universo y el futuro.



POEMA:
AUTOR: Luis Antonio González Silva
#CazandoMusas



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