jueves, 20 de agosto de 2015

EL ORIGEN DE LOS BESOS (#CazandoMusas)

I

Derramas palabras complicadas
por las comisuras de mis labios,
fuentes que sangran deseo
en sabores dulces, frutales, cálidos...
despertando en tu boca
el fuego que nace de tus adentros,
siendo tu lengua colibrí
que viene a mi cuerpo
para beberme, posarse en mi piel
besarme y saciar su sed de lujuria
en cada dulce ataque a mi cuerpo
con las caricias de tus labios,
recogiendo cada gota que me has derramado
con todas tus palabras,
uniéndome, llevándome a un espacio pequeño
para sentirme prisionero,
furioso, planeando la rebelión de ti
en cada beso y caricias
que pones en mi piel para alimentarme de tu fuego;
concebir la idea de tomarte,
cambiar los papeles,
ser yo quien dé muerte a tus manos
para que imponga el nuevo régimen
de mis caricias sobre tu piel
despertándola infinitamente al encuentro
de los amantes en el corazón de una amapola.

II

Las cadenas son liberadas,
el rugido libertario de miles de mí
cabalgando por tu pecho, por tu vientre,
separando tus piernas
para el ataque; arremetiendo con mi boca
sobre tu cuello,
besarte, comerte y saber que tu aroma
se hace de mí, se hace mío,
regresártelo en un suspiro
y respires de mí, me penetres con la mirada
mientras que miles de tropas
armadas con caricias
toman cada parte de tu figura;
liberando, despertando la rebelión
sin tomar prisioneros;
erigir mi bandera en tu ombligo,
comerte sin espacios ni tiempos
y proclamando tu cuerpo
como mío, como mi único lugar, mi último santuario...

III

En media batalla,
tambores y violines se presentan
acentuando el momento de desdicha
para la conquista completa de tu cuerpo,
consumación de la rebelión de tus besos
y declararte por siempre eterna a mí...
un trueno nos separa, nos fusiona;
nuestros cuerpos se van por la boca de una estrella
en un espiral que no conoce de arribas ni abajos,
locura y rapidez, entrando y saliendo del universo
para mostrarnos unidos,
respirando, jadeando en una sola boca,
sintiendo como uno,
moviéndonos en un sólo cuerpo
a una velocidad que nos desprende
de las sombras y de la luz;
llevándonos ferozmente en un vaivén
que juntos disfrutamos
en el frenesí total del mover del péndulo
por detenerse, volcarse a una pausa
y gritar de placer cuando el fuego lo consuma,
arropándolo de tibios, espasmódicos besos
que tropiezan las palabras de amor...

IV

Terminada la tempestad,
la dulce agonía de victoria,
dos cuerpos desnudos se miran fijamente
para firmar el tratado de paz
que se tiende frente a nosotros
con la sangre del amor,
hilo rojo que ha encontrado sus extremos
en ti y en mí;
pactando la conquista, la victoria y el frenesí
que brotan de los frutos mismos
de nosotros, cuando dejamos las palabras y acciones
ser, andar libres, volando, nadando
sin alimentar a las bestias del temor.
Firmado el acuerdo, en medio de la calmada tempestad
nos abrazamos, respiramos del mismo instante
para morarnos vulnerables, fuertes
y poseídos, uno del otro, mediante el amor
que nos ha separado, unido,
mediando la batalla para hacer el cuerpo del otro
el santuario eterno del origen de los besos.


#CazandoMusas






Instagram
Publicar un comentario