martes, 22 de abril de 2014

BRUJA DEL MAR

Perla misteriosa del Oriente,
veneno hermoso.
Figura de humo
que abraza cada lanza de sol,
girando, seduciendo,
danzando altivamente.
El resonar de cada acorde
mueve tu cuerpo
que se eleva,
se hace presente
como una serpiente;
ojos de fuego,
impactantes armas de seducción
que obligan a caer,
ser de ti la presa.
Tu vientre es el mar
golpeteando con cada ola
de tus movimientos;
tus piernas caen en cada paso
como un rayo fulminante,
jactándose de tu presencia;
arrogante hechicera,
seductora mujer;
eres el laberinto, la puerta
y el guardián.
Nadie puede salir de ti,
reclamas tus presas
hasta beber la última gota
del vino que fluye por sus venas.
Demonio, bruja de mar
nacida en lo profundo del misterio
y que lleva en tus manos
las marcas de una vida,
sed de venganza y agonía por amar;
no sabes amar, no conoces el amor
y finges saber lo que es ser amada
mediante engaños, máscaras seductoras,
cautivando con el turquesa de tu mirada
forjada en el mar.
Tienes un cuerpo delicioso,
caderas sinuosas
y sedientas de caricias,
senos que emanan el deseo,
un sexo perfumado, paraíso aquí;
pero de la hermosura de ti,
sólo es una máscara
para atrapar a los marinos
y comerles el corazón,
creyendo inútilmente
que ahí se encuentra la respuesta
al amar, al entregarse
y vivir plenamente el amor.
Seductora sirena, hechicera,
penaras en esa vida,
la sigue, la otra, en ésta…
tratando de buscar
porqué nadie te ama,
del porqué mientes,
y por qué lloras amargamente
cuando te encierras en tu soledad
para llorar, llorar, llorar,
sacando la tristeza
que ahora te embriaga
porque no importa lo que hagas,
lo que digas o seas;
cambies de apariencia,
seas alguien más
o te sumerjas cada vez,
más profundo en tus mentiras...
no importa qué,
seguirás llorando hasta la madrugada,
penando por tu alma
que se ha maldecido
porque el amor,
esa golondrina de mar
jamás hará en ti, un nido.



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