domingo, 27 de abril de 2014

SIN DISTANCIAS

I

El vino se nos derrama del corazón,
embriagados de nosotros,
seguimos cantando hasta el amanecer
sin temor de la noche,
sin pensar en el sol.


II

Nos bebemos, cantamos,
gritamos el jubilo de esto,
de encontrarnos.
Eres Pacífico, soy Caribe;
somos mar con el viento,
viento que llega
y no conoce de limites
ni de fronteras.


III

Hay distancia entre ambos
pero nunca habrá obstáculos...
sigamos bebiendo del vino
que nos brota dulcemente.
¡La felicidad ha llegado!



MAL HERMOSO

Me dejaste caer en tus ojos
con la mentira emanando de tus labios,
convenciéndome de la fortuna
de habernos encontrado
pero sólo cantabas la seducción
que me negaba la luz
que tanto he buscado.
Te alimentaste de mi alma,
bebiste cada gota de mi sangre
hasta que mi nombre
se marchitó entre tus manos,
desechándome...
colocando la esencia que me robaste
en un frasco
que has colocado
en la repisa de tus trofeos,
recordándote que no puedes amar
pero ver tus premios
hace que te sientas un poco viva
siendo que estás muerta por dentro.
Buscas desesperadamente
tener esa luz que se te ha negado
porque eres un demonio,
forjado de entre las sombras.
El amor se pudre en tus manos,
no sabes amar, no sabes qué hacer
cuando el corazón comienza a dictarte
los pasos siguientes,
y optas por huir, alejarte,
dejando a tus victimas
sangrando hasta que la muerte
viene por ellas
siendo la Dama de la Noche
lo más amoroso que logran encontrar
fuera de tus garras de hechicera.



martes, 22 de abril de 2014

CUERPO DEL AMOR

Soy tu amor,
soy tu hombre,
soy quien cuidará de ti
y estará en tus momentos
más oscuros
como en los más brillantes;
soy quien te ayudará a crecer
al ser tu apoyo,
esa columna,
el pilar que no te dejará caer.
Soy tu guía,
soy el camino,
soy el destino;
y juntos, tú y yo, amor,
amor mío, amor que bebo,
que disfruto,
amor que me hace fuerte, amor,
amor mío,
soy tu hombre y eres mi mujer,
somos la unión,
el deseo,
la pasión,
el vuelo y el cielo;
somos, juntos,
los elementos necesarios,
los suficientes
para la vida, nuestra vida.
Te deseo,
te amo,
te añoro,
te extraño...
te ofrezco este cuerpo
con su historia,
esta vida,
estos laberintos de mi alma
para ponerlos en tus manos
y que seas de mí,
seamos un sólo cuerpo
recibiendo al amor.



BRUJA DEL MAR

Perla misteriosa del Oriente,
veneno hermoso.
Figura de humo
que abraza cada lanza de sol,
girando, seduciendo,
danzando altivamente.
El resonar de cada acorde
mueve tu cuerpo
que se eleva,
se hace presente
como una serpiente;
ojos de fuego,
impactantes armas de seducción
que obligan a caer,
ser de ti la presa.
Tu vientre es el mar
golpeteando con cada ola
de tus movimientos;
tus piernas caen en cada paso
como un rayo fulminante,
jactándose de tu presencia;
arrogante hechicera,
seductora mujer;
eres el laberinto, la puerta
y el guardián.
Nadie puede salir de ti,
reclamas tus presas
hasta beber la última gota
del vino que fluye por sus venas.
Demonio, bruja de mar
nacida en lo profundo del misterio
y que lleva en tus manos
las marcas de una vida,
sed de venganza y agonía por amar;
no sabes amar, no conoces el amor
y finges saber lo que es ser amada
mediante engaños, máscaras seductoras,
cautivando con el turquesa de tu mirada
forjada en el mar.
Tienes un cuerpo delicioso,
caderas sinuosas
y sedientas de caricias,
senos que emanan el deseo,
un sexo perfumado, paraíso aquí;
pero de la hermosura de ti,
sólo es una máscara
para atrapar a los marinos
y comerles el corazón,
creyendo inútilmente
que ahí se encuentra la respuesta
al amar, al entregarse
y vivir plenamente el amor.
Seductora sirena, hechicera,
penaras en esa vida,
la sigue, la otra, en ésta…
tratando de buscar
porqué nadie te ama,
del porqué mientes,
y por qué lloras amargamente
cuando te encierras en tu soledad
para llorar, llorar, llorar,
sacando la tristeza
que ahora te embriaga
porque no importa lo que hagas,
lo que digas o seas;
cambies de apariencia,
seas alguien más
o te sumerjas cada vez,
más profundo en tus mentiras...
no importa qué,
seguirás llorando hasta la madrugada,
penando por tu alma
que se ha maldecido
porque el amor,
esa golondrina de mar
jamás hará en ti, un nido.



miércoles, 16 de abril de 2014

EL BAILE DE MÁSCARAS



VII. “Te dicen descuidado
porque ellos están acostumbrados a los jardines,
no a la selva.”
Jaime Sabines




Desde hace mucho ha comenzado
el baile de máscaras de cada día;
siempre abierto, siempre vivo.

No recuerdo cuándo fue que me invitaron,
sólo sé que ahí me he encontrado.
Vestimentas de colores, disfraces, plumas
y lentejuelas; todos bajo una misma apariencia.
No sabes quién es el tunante o un Mecenas.
Danzan, beben , escuchan la música;
conversan, ríen, sollozan y disfrutan;
todos en este baile de máscaras
que es la vida.

En un rincón,
viendo la noche pasar
y rogando a miles de dioses que este momento
sea eterno o pasajero en un suspiro;
pero que sea algo que me devuelva el aliento…
Entre tantas máscaras y trajes,
sentí tu presencia;
estaba esperándote durante años
ahí en ese balcón observando tu arribo al salón.
Llegaste en el momento
en que la luna me lo confesó;
¡eres a quién he esperado
todo este tiempo!
entre máscaras y trajes, te reconocí.

Como sonámbulos caminamos,
viendo el festín; nos vimos,
y reconocimos al momento.
Era tú, tan hermosa como en sueños;
tan perfecta como mis deseos externados a la noche;
eres tú quien me ha devuelto el aliento.
Con tu magia, un toque de tu mano
y algunas palabras me bastaron para darme cuenta
que eras tú por quien tanto he esperado.

Entre máscaras y disfraces,
nos encontramos;
palabras y sentimientos nos hemos regalado.
Nunca pensé sentirme así,
no lo imaginaba de esta manera;
eres tan hermosa, tan increíble
que me haces pensar
que vivo en ese sueño de ti,
el sueño donde nos reunimos
en medio de este baile
lleno de maniquíes sin sentido.
Aún sueño, o realidad
la estoy viviendo contigo;
disfrutando el momento,
expresándote lo mucho que te quiero.
Eres tú, quien entre tantos fantasmas
y recuerdos apareciste justo a tiempo;
contigo, siendo tú;
me has curado de un pasado,
me has borrado la melancolía y tristezas;
a cambio, me has entregado
alegrías y sentimientos.
¡Eres perfecta, así como eres!

En el baile de máscaras de la vida,
donde todo puede pasar;
donde las mentiras vuelan
como mariposas entre flores
y espinas;
ahí, en este evento de gracia,
encontramos fuegos, rocas y poetas danzantes;
aquí, en este baile de máscaras te encontré,
entre tantos disfraces y noches en vela;
te encontré después de una larga espera.
No nos queda más que bailar con letras,
fantasías y conversar con silencios;
mientras observamos a la luna
y le confesamos nuestros ahora secretos.
Mantenemos un dialogo
entre nosotros,
que nadie puede comprender;
somos un nosotros
y así, es como seremos.

Música, tragedia, comedía y sueños;
afiches que tiene un baile de máscaras;
pero entre tantas fantasía y reflejos;
sabía que te tenía que esperar;
incluso antes de conocerte
en mis adentros me indicaban
que debía mantener toda esperanza;
y ahora,
reconozco que valió la pena el tiempo para verte;
eres increíble
que no hay eternidad que borré
de mi mente tu recuerdo.
No hay suficiente locura para
dibujar tus pensamientos;
eres hermosa, interesante
y un poco loca para los demás,
para el mundo; pero eres perfecta así como eres.
En ti encuentro alivio, refugio y santuario
de donde nunca quiero salir;
eres a quien tanto había esperado
y en este baile de mascaras,
te he encontrado.
Nos vimos,
nos vieron;
pero los demás no lo entendieron.
Somos un nosotros;
somos:

”UT VULGUS DUO INSANO MUNDO”



TORMENTA

No hay peor nostalgia
que siente mi cuerpo por tu aliento.
Me duele mi piel,
me duele el pensamiento por estar contigo;
¡Quiero, desearte!
Mis ojos, extrañan tus ojos;
recorrernos con la vista,
conocernos con el tacto de la visión;
desentrañar cada secreto en esta comunión
Decir: "somos";
crearnos con caricias de placer;
construirnos un momento
de respiración entrecortada,
al final, ríos entre nosotros.
Eres como ese mar, tan salado,
tan cálido y que abraza al naufrago;
eres ese mar al que quiero llegar,
explorarte en cada gota tuya;
y yo, un río que con las lluvias de tempestad por ti;
me desboco en pasión
para llegar a tocar tus aguas de mar,
aguas de ti, ser de ti.
Un río, caudaloso con un rumbo
hacia tus aguas; me uno a ti,
unos unimos y me dices:
"¡Bienvenido!"
 Es el momento, en que hacemos magia.
Estrellas y cometas, salen de mí;
se implantan en tu universo
y bastedad de agua salada;
tu reflejo en mis ojos y el mío en los tuyos.
Nos revolvemos,
nos entregamos a un torbellino sin fin.
Juntos, compartiendo humedad,
calor, sobriedad y pasión por nosotros.
Jugamos al agua,
porque provenimos de ella;
somos amantes porque nos encontramos para serlo.
Somos un nosotros, y así, nos amamos.
Amo estar en tus curvas,
volumen de mar;
sus aromas de tranquilidad y pasión;
porque son lo que me incitan
a estar dentro de tus aguas,
dentro de ti, por ti.
Con la caricia suave de la mañana,
después de que la luna nos apasionó;
nos separamos momentáneamente,
hasta la nueva lluvia regrese.



lunes, 14 de abril de 2014

ALGUIEN MÁS

Hable con mi esposa, fue un verdadero momento incómodo.
Desde hace varios días ella se había dado cuenta de que mis letras han cambiado mucho, y no sólo eso, también he cambiado con ella. Todo comenzó ese día de finales de febrero en la cafetería que siempre he frecuentado, incluso antes de conocer a mi esposa. Ahí voy a leer un poco o a escribir, de hecho, en ese lugar es donde he construido todas mis letras; siempre voy y pido una taza de café americano junto con un vaso con agua y con hielo. En ese día que les comento, una chica entró a trabajar y me percaté de ello porque conozco a todos los que ahí laboran y ellos me conocen a mí. Ella se acercó a tomar mi orden y para esto yo ya estaba fumando en la terraza, algo ocurrió, nuestras miradas se reconocieron en un momento de silencio. Ese día fue increíble, porque no había sentido algo así por alguien, ni por mi esposa. Comencé como loco a escribir y a escribir pensando en esa mujer, obviamente mi esposa notaba cambios en mí pero sabía que tengo momentos en los que la escritura se apodera de mí, y pues, me deja libre en ello. Seguí frecuentando esa cafetería, pero lo hacía con la intención de ver a esa chica, una mujer con una piel apiñonada, ojos tan dulces como la miel de arce, una voz tersa que me captura, una aroma no de perfume o algo similar, es el aroma real de ella, el que se destila de su piel y que me vuelve loco, es como aroma del durazno maduro; y un cabello hermoso que le sienta bien en su cara afilada. Un buen día, no hace mucho, ella recogía algunas cosas de la mesa que estaba ocupando y mi teléfono celular sonaba, tengo la costumbre de ponerlo sobre la mesa, y cuando lo tomaba para contestar, la mano de ella y la mía se tocaron para quedarse así un momento… le dije: “mujer, me tienes cautivado. No he dejado de pensar en ti, te he escrito tantas cosas, me has inspirado. Quiero que sepas que me transformas y me transportas a lugares que no nunca pensé en sentir. No te pido que me correspondas porque esta confesión tenía que entregártela antes de que mi corazón explote…” Ella se sonrojó, sonrió y se fue de ahí. Tenía las emociones brotándome y tomé la servilleta para escribir un poema.
Ella volvía con un pedazo de papel entre sus  manos, era la cuenta. Veía al piso, no me mostraba su mirada. Se acercó y me entrego ese papel, daba media vuelta cuando le tomé de una de sus manos, se la extendí y en ella deposite mi poema. Se fue. Desconsolado, tomé la cuenta para pagar y marcharme, cuando lo hacía, vi que la cuenta tenía el número telefónico de ella con el mensaje:
“Quiero verte pero no aquí. Llámame.
Atte S.S.”

Mi alegría fue sublime, salí hasta cantando del lugar. No podía esperar el momento para marcarle y pautar vernos. Al día siguiente nos vimos en un lugar muy lejos de esa cafetería para conversar de tantas cosas; fuimos a un parque ecológico donde tienen bastantes secciones de árboles, lomas, estanques y varias áreas verdes para perderse y llevar comida; ella llevó el poema que le escribí y me pidió que se lo recitara.

Ese día, hicimos el amor como volando. Nos frecuentábamos, pasábamos mucho tiempo… estábamos enamorados.
Justamente ahora, hace unos instantes, mi esposa notó un brillo extraño en mí y me dijo: “Nunca te había visto así de radiante, si no te conociera juraría que estás enamorado de alguien. Desgraciadamente sí te conozco y me duele saber que estás enamorado de alguien que no soy yo.”



sábado, 5 de abril de 2014

ENAMORARTE

Enamorarte,
por qué no…
no pasará algo más
que no queramos.

Enamorarte
para enamorarme más
de toda tu piel,
tus ojos de cristal,
almendrados y divinos.

Enamorarte
porque tenemos vida,
nos deseamos, nos soñamos
y vamos contando días
para unir nuestras manos.

Enamorarte,
qué perdemos,
qué ganamos…
¿Qué tanto haremos?
Por qué no lo hacemos.

Enamorarte,
juguemos tú y yo
a ser un sólo cuerpo;
veremos que al final no saldremos
por desear seguir jugando
a estar uno del otro enamorado.


jueves, 3 de abril de 2014

¡DESNÚDATE! (poesía erótica)

Desnúdate,
quiero ver cómo te desnudas para mí...
será el único tacto suave
sobre tu piel
porque mis garras
se posarán sobre ti.
Tu cuerpo será fusionado al mío
dentro de la vasija que formaremos,
llenándola de caricias, besos y promesas;
seremos eternos,
seremos amor,
suspiros, recuerdos,
emoción y deseo.
Posaré en tu sombra mis palabras,
en tu piel las caricias de mi voz
y en tus ojos dejaré caer
pequeñas gotas de mi esencia
para que me observes en todos lados
y vayas recordándome,
diciendo mi nombre
evocando la conquista
que mis manos dejaron sobre ti.
Te deseo desnuda, libre, entregada
porque vienes a mis laberintos,
los recorres, me aprisionas con tu ser
y caigo cada vez más profundo
en el bello abismo de tu cuerpo,
de tu alma y espíritu.
Desnúdate, porque el tacto suave
de tus manos
será lo único terso que tendrás
porque ya mi cuerpo desea, grita,
anda hambriento de ti, siempre de ti
y clama explotar junto a ti
en la hermosa esfera
que nos llevará a la muerte pequeña
para encender una estrella
dentro de nuestro jardín oscuro.
Mujer, desnúdate…
que al hacerlo, nos tendremos libres
para entregarnos uno al otro
y haremos con estos cuerpos
el monumento perfecto de la eternidad:
la unión de dos cuerpos
que hacen uno sólo
para que el amor venga
y nos liberé, nos lleve con él
a los campos eternos
y vivir plenamente
bebiendo de la ambrosia
que generan nuestros cuerpos.




ADIÓS VIDA

Te escribo estas palabras
sumergido en el sol suave
y terso del Caribe mexicano,
acompañado del canto del zanate
y de la alondra.
Los vientos no paran de andar,
siempre presentes
y celosos al querer tocarlo todo,
marcando tierra
haciendo los árboles danzar.
Los colores son abrumadores
y al estar presente
ante esta paleta de ilusiones,
uno puede sentir
el sabor de los mismos
sobre la piel.
Territorio que consideraba ajeno a mi cielo,
una zona marcada por su tradición oral
y que se impregna en todo lugar.

Mi piel blanca,
bañada por la luna
va perdiendo su color aperlado
para dar paso a mi nuevo plumaje,
uno forjado por el maravilloso
sol de Caribe mexicano.
Observo como el espejo
me indica cambios en la mirada,
no hay nostalgia,
no hay tristeza ni temores;
encuentro un fuego
que ha emprendido el camino,
un fuego que va ardiendo a su ritmo
y alimentado con el deseo de seguir creciendo.

Un paraíso de selva
acechando a la ciudad,
esperando el descuido del hombre
para reclamar su tierra agresivamente
cuando nadie la vea.
El sonido del mar
llega como un metrónomo
para abrazar el latido de mi corazón.

Dicen que es inspirador estos paisajes,
dignos lienzos en blanco
para que un poeta los grabe
en la mente de quien hace de estas letras
una imagen en toda dimensión,
encontrando las referencias exactas
paras seguir manteniendo
la magia de su imaginación;
pero no niego lo majestuoso
que penetra mis ojos
pero la calidez de la gente
es la que motiva a escribir,
es en ellos donde recae la vida actual,
la selva siempre estuvo aquí
y seguirá aunque no la veamos,
pero la gente del Caribe mexicano
te hace ser parte de su familia
aunque seas un completo extraño.

Mi piel cambia,
mis ojos han cambiado,
mi cuerpo lo hace,
y estas letras cambiaran también
porque hay tanto qué plasmar
en pocas palabras,
ser testigo de un maravilloso mundo
que se abre ante mi alma.

Te escribo estas palabras
porque no habrá más para ti,
al menos ya no de mí.
Pondré todo esto dentro de un botella
con la esperanza
de que un día lleguen hasta ti,
pero nuestra comunicación empeora
con cada segundo que avanza
pero acepto
que no tuvimos un vínculo normal,
pues mandarte estas palabras
por la mensajería ordinaria
sería un insulto a quienes somos.
Una botella al mar será para nosotros
el medio perfecto para este adiós.

Te digo hasta nunca,
hasta siempre;
me alegro que nunca más volveré a verte.
No hace falta desearte éxito o algo más.
Me despido de ti vida ayer,
vida que me forjó,
vida que te agradezco,
vida pasada…
hoy tengo un nuevo camino que habitar,
hoy, tengo una nueva vida que vivir.