lunes, 24 de marzo de 2014

VOZ, HERMOSA ALONDRA

I

Es en tu mirada
donde me atrapas,
me haces tuyo sin salida;
siendo prisionero de ti.
Me capturas dentro,
par hermoso de atrapasueños
donde el olvido se borra
junto con el temor y la duda.

II

Delicado hilo de tu voz
vibrando por mi alma
al golpeteo
de cada una de tus palabras.
Canto de la alondra,
himno del despertar
para que dancen
alegremente
los campos de amapolas.

III

Sonrisa tímida,
ojos de esperanza,
boca de ambrosia…
Eres un poema
que jamás será atrapado
en la fría, tierna y dulce
hoja de papel en blanco.

IV

Una gota de voz
es suficiente
para llevar en el día
el dulce sabor del membrillo;
sentir tu voz
girando como golondrina
dentro de mi mente,
anidando en su resonancia
para llevarme de la mano
a la imagen evanescente
de tu rostro
abrazado por tu cabellera,
ocultando celosamente
la línea de tus labios
que marcan la sonrisa
tímida y sutil de tu alma.
Una gota de tu voz,
otra, una más, las necesarias
para tomarlas sin tocarlas,
siendo ellas las que me envuelven
para ir llenando lentamente
la vasija de tu nombre.



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