jueves, 13 de marzo de 2014

MUÑECA BRAVA

                             ...a Trilce Acosta


Mirada de fuego,
piel de pecado.

Orgullosa e insolente
¡brava mujer!

Me tienes completamente enamorado.

Labios cereza que destilan veneno
y rajan el viento del habla.

No es reina ni diva,
no es de nadie
y nunca lo será.

Ella es ella,
la que nunca jamás podrán aprisionar.

Altiva al caminar
mueve los brazos
de manera deliciosa
como serpientes
que me hipnotizan
y me dejo atrapar por ella
para pedirle morir…

¡Que me desgarre el alma!
Rogarle por el veneno
que tienen sus labios
y beber de ellos hasta que no tenga
fuerza para seguir viviendo.

Nunca me dijo su nombre
pero dejó en mi alma
todo su cuerpo.

Me ha dejado marcado
con su aroma
para ir en esa vida como sonámbulo.

No supe más de ella.

No hubo un pasado
ni expresó un futuro.

Me dejó sin ella,
sin su fuego, su fiereza.

Me quitó la sangre,
me robó la vida.

Sólo se fue como entro a mi vida
poniendo veneno de su beso
en mi mejilla,
diciéndome que no la buscara
porque ella no es diva, reina o princesa.

Ella es ella, no es de nadie
y nunca lo será.

Ella, por siempre…
¡Muñeca brava!
Mujer, no te podré olvidar.





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