lunes, 10 de marzo de 2014

AMARTE

Amarte es preguntarme por todo,
por quién eres, por quien soy contigo;
es preguntar, cuestionar esto
y seguir, seguir, seguir descubriendo.

Amarte es construir camino, juntos,
es hacer puentes que destrocen abismos
y crear laberintos, armar rompecabezas;
esculpir símbolos nuestros en todas partes.

Amarte es gloria,
es encontrar la existencia de lo sagrado
con el roce de tus hermosas manos;
es saber que estoy vivo
al ser arropado, envuelto por la vibración de tu voz.

Amarte borra la espera de ti,
un corazón que llega cálido,
mostrándose real, con cicatrices e historia.

Amarte es comprendernos, no aceptarnos;
reconocer que cambiaremos, creceremos,
seremos mejores a como somos hoy;
es volar muy alto, más allá del sol.

Amarte no es algo planeado
por lo que han llamado destino,
es saber que me elegiste
entre tantas personas
y comenzar a hilar nuevas historias.

Amarte es encontrarme
cada que me tocas
con tu mirada vestida de comprensión,
descubrir detalles de ti,
ir protegiendo tu corazón
y alimentarlo con el mío
para lograr caminar juntos
por la tierra, los infiernos y el paraíso.

Amarte es no estar perdido,
es dejar a un lado lo individual
aquel yo que usé tantas veces
para lograr estar aquí, esperándote.

Amarte es decir te amo
al respirar, sonreír, hablar…
es gritar el júbilo de la vida
porque cada instante que llegue
lo podré compartir contigo, mujer,
comer del mismo pan y del mismo vino.

Amarte es hacerte saber
que eres mi mujer, soy tu hombre
y que ambos somos el amor
en cada acción, al tomarnos de la mano,
abrir la puerta para ti,
mi mano en tu cintura, al ver el menú…
callar amorosamente
para que nuestros suspiros
vengan y sean ellos los que nos hagan al amor.

Amarte es morir dulcemente
en la boca del deseo,
sumergirme en ti, en tu cuerpo
y que me reclames, me haces tuyo
como eres para mí; somos del amor
y él nos pone frente a un espejo
a observar las reacciones nuestras
ante el ojo de Dios
al unir nuestros corazones en uno sólo.

Amarte es locura, pasión, deseo,
decisión, responsabilidad, camino,
fruto bendito, sangre, carne, problemas,
promesa y todos aquellos conceptos
que vendrán a rodearnos en los días compartidos,
ahuyentando a los fantasmas y demonios
hasta que nuestras cenizas
sean la materia de la vasija que será llenada
con la vida misma, dar de beber,
ser fuente y emprender juntos
el vuelo a la eternidad mediante nuestro amor.

Amarte…
amarte es todo, y nada más.




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