viernes, 28 de febrero de 2014

DAMA, SOY TU CABALLERO

Permíteme tocar tu mano,
no es que pida permiso para todo;
no lo hago.

Pero quisiera tocar tu mano,
porque le he acariciado con los ojos
al punto de hacerte el amor en una mirada.

Me muestro ante ti como un caballero,
pero no puedo engañarte, soy hombre y te deseo.
No somos niños, lo sabemos.

Eres ante mis ojos una bella dama,
por ello, me muestro entero,
sin mentiras, dudas o miedos.

Dame un segundo tu mano para prender
un beso que tiene tu luz derramándose
e invitándote a enamorarte.










Publicar un comentario