sábado, 25 de enero de 2014

TUS MANOS

Tus manos vienen a mi alma
como turiferario a sanar las heridas
de un ominoso pasado.
Lograste ahuyentar a esas bestias
que con cada noche
sembraban las semillas de la nostalgia,
conseguiste abrir las puertas de mi mente
para dar los primeros pasos
a los mundos que me negaba.

Llegaste,
al tener en tus ojos el mensaje de que te buscaba,
pero no fue así,
porque nos encontramos para descubrirnos las alas.
Lo que ha comenzado en una noche,
con la luna de testigo vistiéndonos con sus menguantes,
temiendo al principio de los primeros rayos del dios
que antiguamente portaba el símbolo de un cuervo;
ahí se daba a conocer los primeros acordes
de esta melodía que se hace historia.

Después, con el pasar de los días
fuimos colocando las piezas necesarias
de un rompecabezas infinito;
nos dimos cuenta de las plumas
que cada quien porta para volar muy lejos
y fue un día de inicio de verano,
en que realmente nos descubrimos.

No sé del futuro,
y no quiero saberlo;
pero lo que ahora estoy seguro
es que las decisiones pueden compartirse
para seguir volando, conociendo
y descubriéndonos con el pasar del tiempo.

Hasta el próximo vuelo,
porque es un honor volar a tu lado
y de lo que puedo tener muy en claro
es de lo mucho que has cambiado mi vida
desde que a ella has entrado.
Hasta el próximo vuelo
donde pueda seguir acariciando tus manos
y sentirlas abrazadas a las mías.
Muy pronto, pronto volaremos tan alto
que nadie logrará vernos
por estar perdidos entre las nubes.

No digo adiós,
porque el adiós no se dice
ya que no importa el lugar,
el tiempo o el espacio,
siempre te veo,
te siento en todos lados.
El resultado de esta historia que da,
que sigue dando sus pasos,
es por invitarme a volar a tu lado.

ILUSTRACIÓN: "Take my heart" por ANA APARICIO


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