martes, 28 de enero de 2014

QUERIDO LECTOR, LO LAMENTO MUCHO.

Hola, antes de relatarles algo más, quiero contarles un poco de mí; lo veo necesario para lo que les vengo a contar.

Crecí en un lugar aislado, casi no había instalaciones eléctricas, era un pueblo encantador, como esos que llegamos a ver en la películas. La falta de algunos recursos fue lo que fomentó mi imaginación, y más cuando llegaba la noche, pues se volvía un mar de oscuridad aunque las estrellas se tornaban hermosas. Pasé mucho más tiempo en los huertos del abuelo cuando el sol dormía, me sentía libre y ahí era donde esta imaginación tan desbordante podía controlarse. A esa edad, a muy temprana edad perdí el miedo a la oscuridad.
Mi crianza fue un tanto pintoresca, pues me devoraba tratados filosóficos y tenía la fortuna de leer sobre tecnología, psique humana y fobias; todo eso ayudo para no temer, ya que era un lugar inhóspito y si dejabas que la mente jugara contigo, estabas perdido.
Estos datos son suficientes para lo que en verdad les contaré. En mi adolescencia que ya era forjada en una ciudad capital, viví amargas experiencias, el barrio no era muy bonito, y los índices de criminalidad eran altos. Aquí entró en funciones el haber perdido el miedo desde pequeño, de hecho, se fortaleció. No describiré lo que viví, pues no es mi intención alarmar al lector con todo eso. Sólo dejaré escrito que fueron épocas oscuras y que ahí conocí la perversión humana.
Tiempo después, ya cultivando mis palabras para seguir el camino de las letras; llegaban a mí, escritos como vídeos de terror, y es que siempre me ha gustado ese género; busco incansablemente el poder asustarme, el saber qué se siente tener pesadillas, vivir atormentado por un horror y esas cosas; pero mi crianza junto con todo lo que he vivido, me han hecho fuerte ante ello. Cuando uno ha fomentado su pensamiento con todo lo analítico y ve más allá de las palabras, es casi imposible asustarse.
Bueno, hasta aquí todo va muy bien; pero fue cuando estaba navegando en la internet que me topé en Youtube con un tipo que se hace llamar Dross, su nombre es Ángel David Revilla. Él tiene un canal de vídeos, una miscelánea entretenida, pero entre todo eso, encontré un reportaje sobre la "Deep Web". Interesante tema, el submundo de la Internet. Investigué mucho más, hasta colocar en mi computadora el programa necesario para navegar profundamente en el ciberespacio.
Las páginas que encontré eran atroces, asesinos, perversión, lo más lúgubre del ser humano puesto en un monitor. No recomiendo que lo hagan, pero de hacerlo, deben estar conscientes de todo lo que ahí se muestra. Entré a foros de oscuridad, páginas de ritos satánicos y ofertas de productos muy extraños; pero después de navegar, saciando mi curiosidad, un usuario de esos foros logró contactarme y le relaté el porqué estaba ahí. Busco asustarme. Le dije.
Después de unos comentarios, el usuario, me indicó la dirección de un vídeo que probablemente me asustaría. Tomé su recomendación y fui hasta dicho material…
Si pudiera pedir un deseo, sería el nunca haber visto el vídeo.
Les relataré brevemente y sin tanta descripción, para que no sientan náuseas ni terror, al menos no como lo que pasé.
El vídeo lleva por nombre "Libérame"; pensé que era material gore o snuff; aun así continúe. La primera toma era dentro de una cocina bastante tenebrosa, como de una casa abandonada y se escuchaba la melodía proveniente de una caja musical, si mal no recuerdo, era "Estrellita dónde estás", pero se escuchaba muy tétrico. Después, giraba la toma a la derecha de manera abrupta y en el comedor se veía una niña con su pelo largo, al menos creía que era una niña; estaba vestida con harapos y parecía más una muñeca que un ser humano. La persona que filmaba se acercó a ella, le tomó por la cabeza para alzarla y así mostrarla ante la cámara; ella tenía la boca cocida y botones por ojos. Las manchas de sangre eran impresionantes, sabía que no era una recreación, he visto heridas causadas por navajas y puedo saber cuándo algo así es real y cuándo no. Bastante aterrador, y luego, la pantalla se tornó oscura con una sola palabra y escrita como si un infante que apenas conoce las letras la hubiera escrito: "Liberame!!!"
El vídeo terminó; no fue algo del otro mundo, pero la niña era real, no era un muñeco; alguien o algo le hicieron tal aberración.
Salí de dicho lugar, con la promesa de volver a la "Deep Web". Los días pasaron como siempre han pasado, revisando textos de mis alumnos, seguir escribiendo y realizar estrategias para la venta de mis libros.
Según yo, todo normal… pero comencé a tener pesadillas. Soñaba con esa niña, que se encontraba a un lado de mi cama, de pie, observándome; en otras ocasiones tomaba mis manos y en ellas escribía con uno de sus dedos manchado en la sangre de alrededor de sus ojos: “5 dias”.
Esa niña que bauticé con el nombre de Nyx, y era porque en su brazo derecho tenía dicho nombre marcado como lo hacen con una res, con el calor de un objeto. Me resultó mejor decirle así que nombrarla "La niña Muñeca". Así era menos perturbador el recordarla.
No entendía todo, pero soñaba mucho con Nyx; y eran extraños los sueños, pues no me asustaba, trataba de saber más de ella… grave error. Los siguientes días fueron, bueno, nada normales; vivía mis actividades y de vez en vez, con el rabillo del ojo podía percatarme de una sombra, pero al girar, no había nada. Sentía una mirada azotándome ferozmente, pero no hallaba de quién era. Recordé mi infancia. "No debo permitir que mi mente juegue conmigo, de lo contrario, estaré sumergido en un sueño." Me decía.
Todo era raro, hasta que llegó el horror. Los sueños se volvían cada vez más ominosos, Nyx ya me atacaba, y al despertar, portaba las marcas de dicha agresión. Consulte amigos psicólogos sobre el poder de la mente y si ésta puede materializar eventos o cosas… no encontraba respuestas.
Hace unos días tuve el último sueño con Nyx, y ella me relataba que alguien debía leer su nombre cinco veces para ser liberada, pues pasó cinco días siendo torturada por sus captores y para no sentir dolor, ella aceptó el trato que un ser que describe como una mujer vestida de negro y de piel blanca; de nombre Daemonia; decía que se le acercó al quinto día para ofrecerle salir del dolor, pero a cambio, ella debería ser la peor pesadilla de una persona y torturar su alma al punto del suicidio, pero para ello, debía llegar a un escritor que plasme su historia y que su nombre sea pronunciado, una por cada día que estuvo confinada, y así, saltar a la mente del lector para emprender su horrible tarea…

Tuve la fortuna de tener una crianza que me ayudó a solventar todo esto, otra persona, se volvería loca. Lo lamento, pero debía deshacerme de Nyx, ya no podía seguir viviendo este acoso, las pesadillas y el dolor.
Querido lector, lamento mucho esto, pero ahora has leído cinco veces su nombre y ahora es tu responsabilidad vivir con ella.Hola, antes de relatarles algo más, quiero contarles un poco de mí; lo veo necesario para lo que les vengo a contar.

Crecí en un lugar aislado, casi no había instalaciones eléctricas, era un pueblo encantador, como esos que llegamos a ver en la películas. La falta de algunos recursos fue lo que fomentó mi imaginación, y más cuando llegaba la noche, pues se volvía un mar de oscuridad aunque las estrellas se tornaban hermosas. Pasé mucho más tiempo en los huertos del abuelo cuando el sol dormía, me sentía libre y ahí era donde esta imaginación tan desbordante podía controlarse. A esa edad, a muy temprana edad perdí el miedo a la oscuridad.
Mi crianza fue un tanto pintoresca, pues me devoraba tratados filosóficos y tenía la fortuna de leer sobre tecnología, psique humana y fobias; todo eso ayudo para no temer, ya que era un lugar inhóspito y si dejabas que la mente jugara contigo, estabas perdido.
Estos datos son suficientes para lo que en verdad les contaré. En mi adolescencia que ya era forjada en una ciudad capital, viví amargas experiencias, el barrio no era muy bonito, y los índices de criminalidad eran altos. Aquí entró en funciones el haber perdido el miedo desde pequeño, de hecho, se fortaleció. No describiré lo que viví, pues no es mi intención alarmar al lector con todo eso. Sólo dejaré escrito que fueron épocas oscuras y que ahí conocí la perversión humana.
Tiempo después, ya cultivando mis palabras para seguir el camino de las letras; llegaban a mí, escritos como vídeos de terror, y es que siempre me ha gustado ese género; busco incansablemente el poder asustarme, el saber qué se siente tener pesadillas, vivir atormentado por un horror y esas cosas; pero mi crianza junto con todo lo que he vivido, me han hecho fuerte ante ello. Cuando uno ha fomentado su pensamiento con todo lo analítico y ve más allá de las palabras, es casi imposible asustarse.
Bueno, hasta aquí todo va muy bien; pero fue cuando estaba navegando en la internet que me topé en Youtube con un tipo que se hace llamar Dross, su nombre es Ángel David Revilla. Él tiene un canal de vídeos, una miscelánea entretenida, pero entre todo eso, encontré un reportaje sobre la "Deep Web". Interesante tema, el submundo de la Internet. Investigué mucho más, hasta colocar en mi computadora el programa necesario para navegar profundamente en el ciberespacio.
Las páginas que encontré eran atroces, asesinos, perversión, lo más lúgubre del ser humano puesto en un monitor. No recomiendo que lo hagan, pero de hacerlo, deben estar conscientes de todo lo que ahí se muestra. Entré a foros de oscuridad, páginas de ritos satánicos y ofertas de productos muy extraños; pero después de navegar, saciando mi curiosidad, un usuario de esos foros logró contactarme y le relaté el porqué estaba ahí. Busco asustarme. Le dije.
Después de unos comentarios, el usuario, me indicó la dirección de un vídeo que probablemente me asustaría. Tomé su recomendación y fui hasta dicho material…
Si pudiera pedir un deseo, sería el nunca haber visto el vídeo.
Les relataré brevemente y sin tanta descripción, para que no sientan náuseas ni terror, al menos no como lo que pasé.
El vídeo lleva por nombre "Libérame"; pensé que era material gore o snuff; aun así continúe. La primera toma era dentro de una cocina bastante tenebrosa, como de una casa abandonada y se escuchaba la melodía proveniente de una caja musical, si mal no recuerdo, era ¿Estrellita dónde estás?, pero se escucha muy tétrico. Después, giraba la toma a la derecha de manera abrupta y en el comedor se veía una niña con su pelo largo, al menos creía que era una niña; estaba vestida con harapos y parecía más una muñeca que un ser humano. La persona que filmaba se acercó a ella, le tomó por la cabeza para alzarla y así mostrarla ante la cámara; ella tenía la boca cocida y botones por ojos. Las manchas de sangre eran impresionantes, sabía que no era una recreación, he visto heridas causadas por navajas y puedo saber cuándo algo así es real y cuándo no. Bastante aterrador, y luego, la pantalla se tornó oscura con una sola palabra y escrita como si un infante que apenas conoce las letras la hubiera escrito: "Liberame!!!"
El vídeo terminó; no fue algo del otro mundo, pero la niña era real, no era un muñeco; alguien o algo le hicieron tal aberración.
Salí de dicho lugar, con la promesa de volver a la "Deep Web". Los días pasaron como siempre han pasado, revisando textos de mis alumnos, seguir escribiendo y realizar estrategias para la venta de mis libros.
Según yo, todo normal… pero comencé a tener pesadillas. Soñaba con esa niña, que se encontraba a un lado de mi cama, de pie, observándome; en otras ocasiones tomaba mis manos y en ellas escribía con uno de sus dedos manchado en la sangre de alrededor de sus ojos: “5 dias”.
Esa niña que bauticé con el nombre de Nyx, y era porque en su brazo derecho tenía dicho nombre marcado como lo hacen con una res, con el calor de un objeto. Me resultó mejor decirle así que nombrarla "La niña Muñeca". Así era menos perturbador el recordarla.
No entendía todo, pero soñaba mucho con Nyx; y eran extraños los sueños, pues no me asustaba, trataba de saber más de ella… grave error. Los siguientes días fueron, bueno, nada normales; vivía mis actividades y de vez en vez, con el rabillo del ojo podía percatarme de una sombra, pero al girar, no había nada. Sentía una mirada azotándome ferozmente, pero no hallaba de quién era. Recordé mi infancia. "No debo permitir que mi mente juegue conmigo, de lo contrario, estaré sumergido en un sueño." Me decía.
Todo era raro, hasta que llegó el horror. Los sueños se volvían cada vez más ominosos, Nyx ya me atacaba, y al despertar, portaba las marcas de dicha agresión. Consulte amigos psicólogos sobre el poder de la mente y si ésta puede materializar los sueños o cosas… no encontraba respuestas.
Hace unos días tuve el último sueño con Nyx, y ella me relataba que alguien debía leer su nombre cinco veces para ser liberada, pues pasó cinco días siendo torturada por sus captores y para no sentir dolor, ella aceptó el trato que un ser que describe como una mujer vestida de negro y de piel blanca; de nombre Daemonia; decía que se le acercó al quinto día para ofrecerle salir del dolor, pero a cambio, ella debería ser la peor pesadilla de una persona y torturar su alma al punto del suicidio, pero para ello, debía llegar a un escritor que plasme su historia y que su nombre sea pronunciado, una por cada día que estuvo confinada, y así, saltar a la mente del lector para emprender su horrible tarea…

Tuve la fortuna de tener una crianza que me ayudó a solventar todo esto, otra persona, se volvería loca. Lo lamento, pero debía deshacerme de Nyx, ya no podía seguir viviendo este acoso, las pesadillas y el dolor.
Querido lector, lamento mucho esto, pero ahora has leído cinco veces su nombre y ahora es tu responsabilidad vivir con ella.









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